PLURALIDAD DE PATRONOS Y PRINCIPIO DE PRIMACÍA DE LA REALIDAD
JUNIO 2014
Boletín Informativo
Boletín Labor Law Corp
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La información contenida en este boletín fue preparada por Labor Law Corp Costa Rica y es sólo para fines educativos e informativos y no constituye asesoría legal.

PLURALIDAD DE PATRONOS Y PRINCIPIO DE PRIMACÍA DE LA REALIDAD

Es ampliamente sabido y entendido en el ámbito laboral que la relación de trabajo surge cuando una persona se compromete a prestar a otra, en condición de subordinación, servicios a cambio de una remuneración.  Así las cosas, en una relación laboral existen dos partes: trabajador –quien presta los servicios- y patrono –quien remunera los servicios prestados.

No obstante lo anterior, no siempre resulta tan sencillo para el trabajador reconocer a la parte patronal, ya que en muchas ocasiones éste se encuentra sujeto a instrucciones de una variedad de personas, sean físicas o jurídicas, que actúan con facultades patronales.

La determinación de los diferentes sujetos que pueden actuar con facultades patronales la encontramos en los artículos 2, 3 y 5 del Código de Trabajo:

ARTICULO 2º.- Patrono es toda persona física o jurídica, particular o de Derecho Público, que emplea los servicios de otra u otras, en virtud de un contrato de trabajo, expreso o implícito, verbal o escrito, individual o colectivo.
ARTICULO 3º.- Intermediario es toda persona que contrata los servicios de otra u otras para que ejecuten algún trabajo en beneficio de un patrono.

Este quedará obligado solidariamente por la gestión de aquél para los efectos legales que se deriven del presente Código, de sus Reglamentos y de las disposiciones de previsión social.
Serán considerados como patronos de quienes trabajen -y no como intermediarios- los que se encarguen, por contrato, de trabajos que ejecuten con capitales propios.

ARTICULO 5º.- Se considerarán representantes de los patronos, y en tal concepto obligarán a éstos en sus relaciones con los trabajadores: los directores, gerentes, administradores, capitanes de barco y, en general, las personas que a nombre de otro ejerzan funciones de dirección o de administración.

En virtud de lo anterior, es posible que el trabajador tenga una pluralidad de patronos durante la relación laboral (por ejemplo; encontrarse dentro de la planilla de dos sociedades distintas) y, además, considerar como figuras patronales a personas que le dan órdenes en virtud de su naturaleza de intermediarios o representantes patronales.

Así las cosas, considerando la dificultad que cualquier trabajador tendría para mantenerse informado de toda la estructura organizativa para la que es contratado, la jurisprudencia ha indicado que el empleado no está obligado a conocer quién es su patrono y, por tanto, ante un proceso judicial, ello se determinará reconociendo indicios de realidad (principio de primacía de la realidad).

En este sentido, el voto 2010-000574 de la Sala Segunda dispuso:

“La jurisprudencia de esta Sala es prolija en referirse acerca de que el trabajador no tiene la obligación de conocer quién es su patrono, dado que la figura empresarial pueda adoptar formas estructurales que hacen imposible tener un conocimiento pleno de quién es el empleador. No obstante, las responsabilidades laborales del empresario, no pueden distraerse bajo el andamiaje de diferentes sociedades y personas jurídicas. Ante este tipo de prácticas, debe prevalecer el principio de primacía de la realidad, el cual informa que se debe privilegiar a los hechos sobre los acuerdos formales, de esta manera los cambios operados en la forma de organización de la empresa, no podrán ser utilizados con el objeto de hacer nugatorios los derechos de la persona trabajadora.(…)”

Los “hechos” a los que se refiere este extracto pueden ser de distinta naturaleza, siempre y cuando impliquen indicios de que existe una relación patrono-trabajador entre las partes.

Por ejemplo, mediante sentencia 2012-1083 de la misma Sala, ante una demanda solidaria contra dos sociedades, una de ellas se defendió “(…) bajo la premisa que esa sociedad se había constituido con posterioridad a la concertación de la relación de la relación de trabajo y además, que la prueba documental, si bien la ligaba con el Restaurante Las xxxx (lugar de trabajo del ex trabajador), empero esta venía de fechas posteriores a la culminación del contrato de trabajo. (…)”

Sobre el punto anterior, la Sala dispuso:

Resulta desafortunado el argumento de la inexistencia de relación laboral con base en que la sociedad coaccionada se fundó con posterioridad a la firma del contrato de trabajo del actor, pues dicha circunstancia de ninguna forma conlleva que esa sociedad se encuentre imposibilitada a asumir derechos y obligaciones previos en calidad de patrono.  Por otra parte, contrario a lo sostenido por órgano de alzada, la documental de folio 24 sí expone indicios claros y precisos que la accionada formaba parte de un grupo de interés que administraba el Restaurante Las xxxx.  Nótese que las dos facturas presentadas poseen la misma dirección y el mismo número telefónico.  De ahí que resulte irrelevante que una de estas fuera de una fecha posterior al despido, pues como se dijo, la verdad que subyace en este asunto es que el giro comercial de ese restaurante era operado por medio de esa sociedad, razón por la que la excepción de falta de legitimación fue acogida equívocamente, toda vez que esa agrupación mercantil se encuentra vinculada con la pretensión del gestionante.”

Como conclusión, podemos decir que el principio de primacía de la realidad influye en la determinación de todos los elementos de la relación laboral, de los cuales el patrono es uno de los más importantes, pues constituye el sujeto responsable del reconocimiento de los derechos laborales del empleado.

En este sentido, aún cuando el contrato de trabajo establezca formalmente una figura patronal, nada obsta para que otros sujetos puedan llegar a ser condenados solidariamente si se llega a determinar su participación en el giro económico de la empresa.  Dicha determinación podrá incluso depender de indicios tan sencillos como el uso del mismo número telefónico, misma dirección o mismos representantes societarios.

Con el objetivo de evitar contingencias relacionadas con este tema, las recomendaciones de Labor Law Corp son las siguientes:

- Informar a los trabajadores en forma fehaciente quién es su patrono y notificarlos de cualquier modificación que se dé en este sentido.
- Cuando se cuente con distintas sociedades, mantener el giro comercial y capital de cada una de ellas en forma claramente separada y definida.
- Recurrir a la asesoría legal al momento de cualquier reclamo administrativo y/o judicial por parte de un trabajador.

Quedamos a sus órdenes para cualquier aclaración o ampliación.

Cordialmente,

Lic. Luis A. Medrano Steele
Socio Director
Labor Law Corp S.A.